¿Qué es la xeroftalmia? Causas, síntomas y tratamiento

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¿Qué es la xeroftalmia? Causas, síntomas y tratamiento

¿Has oído alguna vez la palabra xeroftalmia? Si la respuesta es no, no te preocupes porque en este post te explicamos en qué consiste esta enfermedad ocular, cuáles son sus causas, sus síntomas y cómo tratarla para que no te quedes en ningún momento con la duda.

¿En qué consiste la xeroftalmia y por qué se produce?

La xeroftalmia es una enfermedad ocular que se produce cuando la cantidad o calidad de lágrima en el ojo no es la adecuada. Al no estar suficientemente lubricado, el paciente puede notar ciertas molestias. En definitiva, se trata de una sequedad enorme en la conjuntiva y en la córnea.
Puede verse empeorada en situaciones como espacios muy secos o que haya elementos en el aire (polvo, humo…), tareas en las que la frecuencia de parpadeo disminuye (trabajar con el ordenador) o incluso con el tratamiento de algunos fármacos.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas más habituales que puede notar una persona con xeroftalmia son:
– Enrojecimiento de ojo
– Sensibilidad a la luz muy brillante
– Sensación de tener arena o algún cuerpo extraño en los ojos
– Presión detrás del ojo
– Sensación de tirantez o sequedad ocular
– Aparición de legañas
– Quemazón en el ojo
No es muy frecuente que la xeroftalmia produzca pérdida de visión (incluso en los casos más graves), pero las personas que la sufren sí que pueden notar ciertas molestias que dificulten la realización de las actividades cotidianas. En los casos más complicados, puede dar lugar a que la córnea se vuelva más espesa o que se produzcan úlceras y cicatrices. También existe la posibilidad a veces de que crezcan vasos sanguíneos a lo largo de la córnea. Hay que tener en cuenta que tanto el crecimiento de vasos sanguíneos como las cicatrices, pueden afectar a la vista.

¿Cómo puede tratarse la xeroftalmia?

Llegados a este último punto, podemos decir que los tratamientos más habituales para tratar la xeroftalmia son los siguientes:
Lágrimas artificiales: Son gotas oftálmicas que imitan la lágrima natural y que ayudan a mantener los ojos humedecidos.
Colirios especiales: Aquellos colirios que contengan ciclosporina pueden reducir la inflamación asociada a la xeroftalmia.
Obstrucción del punto lagrimal: Otra solución para tratar la xeroftalmia es la obstrucción del punto lagrimal. Para ello, el oftalmólogo colocará un pequeño parche en el punto lagrimal con el fin de evitar que las lágrimas salgan del ojo, permanezcan más tiempo en la superficie y por tanto, mejore esa sequedad.

No obstante, si alguna vez notas alguno de estos síntomas, lo mejor es que acudas a tu oftalmólogo de confianza para que pueda diagnosticar el problema y mandarte el tratamiento más adecuado para tu caso.
Cualquier duda o consulta que tengas, no dudes en transmitírnosla llamando al número gratuito 900 20 80 90 o a través de nuestra página web.

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